
Dammam, 22 de diciembre de 2010
De nuevo reportando desde estas tierras. Como veis, tiempo no es precisamente lo que me sobra.
Han sido unos meses duros, el idioma, la cultura, la soledad, la distancia, el trabajo excesivo, las cosas nuevas (también las viejas), la añoranza, en fin… Meses en los que el proceso de adaptación ha sido menos rápido de lo que esperaba y que han hecho reflexionar, creo que como a la mayoría de los expatriados, acerca del arraigo, y de la extraña sensación de volver a tu(s) país(países) y sentirte como foráneo.
Aquí, siempre seré un foráneo, lo noto cuando me confunden con un árabe al hablarme en el respectivo idioma y sentirme en esa sensación incómoda de no saber que responder… “sorry, you look arabic”. “Really from where?” ,respond yo ….”from Syria”, “from Egypt” , “from Jordan”… incluso “Saudí”… en fin… que podría pasar como local, pero cuando me reúno con amigos que he conocido a veces no dejo de sentirme ajeno a todo lo que me rodea. Me siento como un enchufe.
¿Enchufe? Os preguntaréis… si, enchufe. No del tipo de enchufe, entiéndase persona conectada a algún cargo o trabajo a través de un conocido o familiar… sino de los enchufes de los aparatos/artefactos eléctricos.
Todos tenemos este tipo de cosas en casa, la licuadora, el cargador del móvil/celular, el microondas, la tele, la aspiradora, etc… normalmente vienen con un cable que acaba con un “macho” a la espera de un enchufe “hembra” ansiosa por recibirle. Los hay de 110v de 220V de 380V y normalmente cuando viajas te los encuentras de diferentes tamaños colores , calidades. En Venezuela por ejemplo, son de 110 en general, salvo para algunos aires acondicionados, la secadora y el horno de la cocina, aunque hay excepciones. En Europa todos son 220 con alguna excepción de 380V pero normalmente no en casas. Los “machos” acostumbran a ser diferentes en un lado y en otro y recuerdo cuando “llegaron” los ordenadores/computadoras a las casas, de los problemas que habían para conectar el enchufe con 3 patitas (la del fulano neutro) con lo cual proliferaron en casa los “adaptadores” desde lo cuales colgaba un cablecito (la tierra) que normalmente conectábamos al tornillo de la tapa del enchufe hembra. Algo que me gustaba de ellos, sobre todo cuando llegué a España, era su tamaño, y es que el terminal europeo es a mi parecer desproporcionadamente grande.
Bueno, ERA, hasta que conocí el enchufe inglés… quienes parecen tener la capacidad de diseñar cosas muy chulas/simpáticas, como las cabinas de teléfono y los autobuses de 2 plantas y a la vez las cosas mas horrendas como los taxis y los enchufes.
En fin, volviendo al tema… todo este rollo de los enchufes viene a que a medida que van pasando los días acá y vas teniendo pequeñas victorias y grandes frustraciones me han hecho reflexionar acerca de cómo poder adaptarme a la extraña situación que vivo.
Una pequeña situación frustrante es precisamente la de los enchufes y la corriente. La mayoría de los productos que se venden actualmente en KSA son con enchufes británicos, a pesar de que la normativa es americana, oops perdón, norteamericana/gringa. Es decir, enchufes 220 pero normativa 110… bueno quieren cambiar todo a 220 como en Europa, supongo que por una razón económica, no “haram”.
Este limbo de normativa hace que JAMAS, te encuentres con el enchufe adecuado para conectar tu: celular/móvil, laptop/portátil, licuadora, tele, tostadora, etc… Mi casa y mi bolso se han llenado de adaptadores como los que ves en las fotos y algunos funcionan, algunos no debido a las diferentes corrientes y calidades de los enchufes. Con lo cual, algunas veces puedo hacer uso de…. Y otras no….
Toda esta “escribidera” de paja, para decir que … Si, me he sentido como un enchufe, al que le ha costado encontrar donde conectarse, pero que por fortuna ha conseguido sus adaptadores. He conocido gente de países que antes parecían lejanos y exóticos y que después de descubiertos por mi “ansiedad cultural” descubro que lejos de los estereotipos que nos venden los medios occidentales. La gente es cordial, culta, trabajadora, ansiosa también de conocer(nos)…. ¿qué mejor adaptador que la necesidad de socializar con otros en un país donde la mayoría venimos solos en busca de “experiencia”, “mejor salario” (jajaja), aprendizaje, etc.?
También he conocido a otros occidentales que estoy seguro (aunque no me lo cuenten) que pasan o han pasado por lo mismo que yo. Que se cuestionan las razones que los han traído a este país, si desean quedarse o volver o irse a otro sitio, si merece la pena pasar por las “penurias” que nos hacen pasar… Hay los que incluso han encontrado amor, amigos, dinero, y un estatus y respeto que jamás tendrían en sus países. De momento no es mi caso salvo por los amigos a los que agradezco el soporte moral y emocional que me brindan día a día desde acá y a mi querida y añorada familia que sé que me desean lo mejor desde la distancia.
Espero que este año que llega me permita enchufarme mas y mejor de lo que lo he hecho este año. Enchufes de todos los tipos. Mi balance entre cosas buenas y cosas malas creo que se siente del lado de lo malo pero racionalmente, está del lado de lo bueno o prefiero pensar que es así.
Feliz Navidad, Feliz año 2011 y que los reyes, el niño Jesús, santa, grinch, duendes, espíritu de la navidad, changó o en lo que creáis, os traiga lo mejor y os enchufe como os gusta. :P
Saludos desde Ash-Sharquiya,
Rafael



